HISTORIA


Hablar acerca de la historia del Club Rinconada es remontarnos al 6 de febrero de 1948, fecha en la cual el ciudadano británico Mr. Anthony C. Leslie Garton adquiere los 52 560m2 de terreno que hoy comprenden gran parte de nuestras instalaciones, construyendo ahí la residencia en la cual habitó junto a su familia (lo que hoy es el pabellón antiguo y hall principal).

Ocho años después, el Sr. Francisco Bayén se asocia con un grupo de empresarios y crean La Comarca S.A., mediante la cual adquieren el terreno a Mr. Anthony Leslie Garton. Adquirida la sede, el arquitecto Javier Velarde Aspíllaga hizo de la residencia un Club con todos los servicios, desde canchas de tenis, comedor y sala de reuniones hasta la infaltable piscina.

Luego de concluidas las obras, Don Francisco Bayén y sus socios dieron inicio a una agresiva campaña publicitaria que fue plasmada en diferentes medios, tales como prensa, radio y hasta televisión, todo con el fin de iniciar sus operaciones con el mayor número posible de asociados.

La respuesta a la campaña fue positiva y en poco tiempo el Club ya contaba con cerca de 700 asociados, quienes disfrutaban de las nuevas y ecológicas instalaciones de Rinconada Country Club, ganándose la preferencia de muchos.

Es así que se conforma la primera Junta Directiva, la cual fue presidida por Don Francisco Bayén, junto a los socios que conformaban La Comarca S.A. fueron ellos quienes por varios años manejaron las riendas del Club, teniendo entre sus principales aportes la formulación del primer Estatuto.

Pasados los años Don Francisco Bayén, convoca a elecciones internas, esta vez integradas por asociados, resultando ganador la lista presidida por el Sr. Pedro Espinoza, a quien siguió luego Don Eduardo Rada Ramanovich, seguido así por diferentes Juntas Directivas hasta llegar a la que actualmente representa al Club.

Durante el transcurso de los años, Rinconada viene mostrando un crecimiento sostenido, gracias a las nuevas membresías y a la mejora de la infraestructura: se adquirió el terreno de Los Paltos, se construyeron piscinas, más canchas de tenis, el campo de bochas, las canchas de squash, el mirador y su hermosa cascada, la gruta, la nueva sede de playa, la piscina temperada, el imponente complejo deportivo y el moderno comedor principal.

Una historia que ha ido moldeando el perfil de la familia rinconera, en la cual los lazos de unión, amistad y solidaridad han hecho de hecha uno de los mejores clubes de Lima.